Externalización en Vietnam – El ejemplo, la aventura, el objetivo de Officience

Entremos en los locales de Officience en Ho-Chi-Minh-ville, en Vietnam, y pongámosle cara al concepto de externalización hacia los países emergentes. En los últimos tiempos, esta actividad se ha vuelto una práctica corriente en nuestra economía globalizada. Officience se especializa en la externalización de diversos servicios informáticos en Vietnam. La empresa fue fundada en 2005 por Duc Ha Duong y Cao Phong Duong, dos ‘Viet-Kieu’, es decir, vietnamitas de la diáspora. En los 70, después de la guerra y de la instalación del régimen comunista en el Vietnam reunificado, miles de intelectuales, artistas y empresarios huyeron del país hacia occidente, principalmente a California, Francia y Canadá. Treinta años más tarde, un gran número de ellos vuelve al país, con la firme intención de contribuir al desarrollo de un Vietnam en ebullición. Duc y Cao Phong forman parte de este grupo. Nacidos y educados en Francia, se convirtieron en ejecutivos de alto rango en grandes empresas francesas, pero decidieron dejar sus salarios desahogados y sus refugios parisinos para fundar una empresa en el otro extremo del mundo. Dos franceses dejan dos puestos de trabajo en Francia y se expatrian de forma voluntaria no para enriquecerse, sino para aportar su pequeña contribución a Vietnam, al mundo y crear empleos.
Basta mirar la fila de ciclomotores aparcados a la entrada de la sede de Officience para darse cuenta que Duc y Cao Phong han creado un montón de empleos desde 2005. Ciento cincuenta personas, entre las que hay unos veinte gerentes que trabajan en condiciones similares o incluso mejores que en una empresa francesa. Las oficinas son modernas, amplias, con un gran comedor que reúne a los empleados cada mediodía en la planta baja. Sofás, una terraza y una mesa de ping-pong los esperan para digerir, jugar y descansar. Después del almuerzo, el comedor se transforma en una clase de inglés a la que acuden unas quince jóvenes vietnamitas que escuchan y participan activamente en el curso, en el que aprenden a la vez que se divierten. Luego, todas regresan a las oficinas para retomar su trabajo, probablemente para cargar y editar documentos, o desarrollar sitios web para grandes grupos europeos.
Para Duc, ofrecer servicios de mediano valor agregado no responde solamente a una demanda del mercado: “habríamos podido hacer trabajar a quince personas muy cualificadas en tecnologías pioneras u otros servicios de gran valor agregado. Vietnam dispone también de este tipo de recursos y el mercado los demanda, pero en ese caso no habríamos contribuido a la sociedad vietnamita más que con quince salarios elevados, para sustentar quince hogares acomodados, ávidos de bienes extranjeros, un Ipod, una pantalla Sony, un Mercedes, es decir, un consumo que no enriquece a Vietnam”. En lugar de eso, Officience emplea, forma y proporciona un medio de vida a más de ciento cincuenta personas con salarios medios, que sustentan a más de cien hogares de origen modesto. Estos últimos consumen productos vietnamitas, lo que contribuye a desarrollar la red económica local, nos explica Duc.
¿Estos empleos vietnamitas se han creado en detrimento de empleos europeos? Externalización significa a menudo deslocalización, y las consecuencias sociales en los países desarrollados son con frecuencia desastrosas: despidos masivos y comunidades privadas súbitamente de sus motores de empleo tradicionales. La experiencia de Officience es muy diferente, quizás debido a su sector de actividad: “El volumen de actividad que antes se efectuaba en países desarrollados y que ha sido relocalizado en Vietnam representa menos del 10% de la actividad total. Todo el resto es actividad nueva, original” –nos explica Duc, “la deslocalización no es una amenaza para las sociedades europeas, sino más bien una oportunidad para ellas de mejorar su rendimiento, desarrollar nuevas fuentes de ingresos y permitir a sus empleados “onshore” (locales) concentrarse en los valores agregados más importantes, por ejemplo, en el desarrollo más que en las pruebas, en la relación con el cliente más que en la recopilación de informes.” En GymGlish, nuestra experiencia con Officience es precisamente la de creación de actividad nueva y original, además del desarrollo de nuevas fuentes de ingresos. El equipo de Officience ha llevado a cabo por sí mismo el lanzamiento al mercado vietnamita de nuestra herramienta de formación de inglés. Gracias al dinamismo y a la creatividad del equipo, la página gymglish.vn ya cuenta con más de 100.000 usuarios.
En el último piso del edificio se encuentran las oficinas de los gerentes, entre los que hay otros Viet-Kieu que, al igual que Duc y Cao Phong, han venido a aportar sus energías e ideas para el desarrollo de Vietnam. Curiosamente, el Director General es el único que no está instalado en el último piso: Duc se ha vuelto a deslocalizar, esta vez a la planta baja, en una angosta oficina pegada al comedor, y lo ha hecho para evitar que su asistente, lesionada, tenga que subir con sus muletas los tres pisos del edificio. No todos los jefes habrían hecho lo mismo. Por eso, cuando uno de ellos trata con tanta consideración a sus empleados, es muy probable que haga lo mismo con sus clientes. Officience le da a la externalización a los países emergentes un cariz de cooperación en un mundo competitivo; es tan sólo una faceta entre otras, pero aporta un sentido a las actividades y la competitividad está asegurada.
Más información sobre Officience (en inglés)